¿Y si pudieras tener una carrera como escritor bajo tus propias condiciones, con total libertad para elegir con quién trabajar? No existe una fórmula mágica para el éxito, pero estos 13 pasos te darán el impulso necesario para lanzar tu carrera como redactor freelance profesional.
¿Has estado pensando en dedicarte a la redacción freelance?
Quizás necesites un cambio lejos de la rutina de oficina y busques la libertad que supone ser tu propio jefe.
O tal vez solo quieras ganar un dinero extra fuera de tu trabajo habitual, mientras pones en práctica tu pasión por las letras y exploras esos temas que te apasionan.
Sea lo que sea lo que te empuja a iniciarte en el copywriting, saber por dónde empezar puede resultar abrumador.
La buena noticia es que ya sabes escribir. Puede que no lo sepas todo o que no seas el mejor escritor del mundo, pero aprender a ser un buen copywriter es cuestión de experiencia y de contar con la guía de redactores y editores expertos en el camino.
Ser escritor significa que tu oficio evolucionará constantemente. Nunca se alcanza la maestría absoluta; cada proyecto es un peldaño más. Descubrirás nuevas formas de expresarte, pulirás tu trabajo y desarrollarás una voz propia.
Cuando empezamos, a menudo nos detenemos entre palabra y palabra. Dudamos mientras escaneamos el caos de nuestros pensamientos.
A medida que desarrolles tus habilidades, podrás plasmar tus ideas con mayor rapidez. En lugar de avanzar a paso de tortuga, tus dedos se moverán como un rayo, llenando la página con una prosa que captura exactamente lo que quieres decir.
13 pasos para iniciar tu carrera como redactor freelance
¿Listo para empezar tu carrera como redactor freelance? Aquí tienes una guía paso a paso para hacerlo realidad.
1. Entiende qué hacen los redactores freelance
La mayoría de los copywriters profesionales trabajan para diversos clientes creando todo tipo de contenidos. La belleza de ser redactor freelance es que tienes la oportunidad de crear contenido para diferentes sectores y trabajar en una amplia gama de proyectos. Si te aburre hacer lo mismo día tras día, los trabajos de redacción freelance te mantendrán ocupado con nuevos retos y cosas por aprender.
Los trabajos de redacción freelance pueden incluir tareas como:
- Blogging
- Redacción de textos para sitios web
- Publicaciones en redes sociales
- Guiones de vídeo
- Libros blancos (whitepapers)
- Edición
- Marketing de contenidos
- Notas de prensa
Ser freelance significa definir tu propia carrera como escritor. Puedes elegir el tipo de redacción que te gusta, encontrar a los clientes con los que realmente quieres trabajar y, en última instancia, crear un empleo a tiempo completo hecho a tu medida.
2. Desarrolla las habilidades necesarias para ser un escritor profesional

Necesitas tener la destreza para hilar palabras, frases y párrafos con coherencia, además de saber darle a tus textos un toque de chispa y creatividad. Pero ser escritor profesional va mucho más allá de escribir frases bonitas.
Como escritor profesional, deberías dominar:
- Los fundamentos de la gramática
- Cómo investigar
- Cómo integrar el feedback
- Cómo adaptar la voz de marca
- Cómo maximizar tus ideas con las palabras justas
- SEO
- Qué es el plagio y cómo evitarlo
- Cómo hacer las preguntas adecuadas a tus clientes
- Guías de estilo comunes, como AP y Chicago
Como redactor freelance, no solo ejerces el oficio de escribir, sino que también gestionas tu propio negocio. Si nunca te has encargado de tus finanzas, también tendrás que aprender a hacerlo.
Como cualquier dueño de negocio, necesitas saber:
- Redactar un contrato
- Reservar dinero para los impuestos
- Facturación y contabilidad
- Promociona tus servicios y encuentra nuevos clientes potenciales
3. Encuentra tu nicho como redactor freelance

Empezar un blog sobre algo que te apasione es una forma fantástica de iniciarte en la escritura. Por ejemplo, este blog de postres, Jen’s Favorite Cookies, es una oda a todo lo dulce.
Si aspiras a ser escritor, empieza por lo que ya conoces.
Quizás seas programador y estés un poco harto de escribir código. ¿Por qué no empiezas a redactar tutoriales o blogs sobre temas relacionados con la programación? El sector tecnológico siempre necesita escritores capaces de convertir conceptos complejos en guías accesibles. Ser un programador que además sabe escribir te sitúa en una categoría con un conjunto de habilidades muy especializado.
O tal vez tengas una larga trayectoria en el sector sanitario. Empieza a escribir sobre temas de ese ámbito en los que tengas la experiencia necesaria para opinar. La sanidad es un sector enorme y, si demuestras que tienes conocimientos profundos y capacidad para comunicarlos con eficacia, un gran número de clientes potenciales del sector podrían necesitar tus servicios de redacción.
Lo sepas o no, eres experto en algo. Usa lo que ya sabes para empezar a escribir, envía tus trabajos y construye tu portafolio.
La autenticidad importa. Los lectores notan cuando un autor tiene un interés personal en lo que escribe. Eso es lo que diferencia a los artículos de clickbait de los que tienen sentido. Escribir debe crear una conexión personal con el lector, y la mejor forma de conseguirlo es que el tema te importe de verdad.
Escribe sobre lo que te resulte interesante. Esto no significa que debas limitarte solo a lo que ya conoces. A medida que avances en tu carrera, escribirás sobre nuevos temas en diferentes sectores y descubrirás cosas que te gustan y que nunca habías considerado. Puede que acabes convirtiéndote en un experto en un campo que nunca imaginaste.
Cuando intentes definir tu propio nicho como redactor freelance, considera estas preguntas:
- ¿Qué te entusiasma?
- ¿Sobre qué te encanta hablar?
- ¿Qué conocimientos tienes que te encantaría compartir con los demás?
- ¿Sobre qué temas disfrutarías pasando horas leyendo?
Tómate tu tiempo para reflexionar bien sobre todas estas preguntas. Deja que lo que sientes en tu interior te guíe a la hora de decidir qué tipo de escritor quieres ser.
4. Encuentra fuentes de trabajo como redactor freelance
Uno de los mayores retos al empezar tu carrera como freelance es encontrar trabajo. Hay muchísimas plataformas para freelancers ahí fuera, pero aquí tienes algunas que son estupendas para conseguir tu primer cliente.

Upwork
Upwork tiene una larga lista de posibles empleos, pero muchos escritores compiten por el mismo trabajo en la plataforma.
Con una lista interminable de ofertas de trabajo que se actualizan constantemente, Upwork ofrece un montón de oportunidades para redactores freelance. Atraen a clientes muy diversos, con anuncios que van desde la redacción de descripciones de productos de CBD hasta páginas de aterrizaje para empresas de reparación de aire acondicionado. Sea lo que sea sobre lo que te interese escribir, lo más probable es que encuentres algo en Upwork que te llame la atención.
Upwork consume bastante tiempo al principio. Es competitivo y requiere esfuerzo redactar una propuesta decente. Pujar por decenas de proyectos solo para no recibir ninguna oferta puede ser desalentador.
La mejor estrategia es empezar pujando por trabajos más pequeños con tarifas más bajas. Así irás acumulando valoraciones positivas y una reputación que te ayudará a conseguir esos proyectos más grandes y mejor pagados.
Upwork es solo una de las muchas plataformas de empleo que encontrarás donde los nuevos freelancers tienen la oportunidad de conseguir a su primer cliente.
The Freelancer de Contently

The Freelancer de Contently reúne muchas funciones útiles en un solo lugar para escritores freelance. Te ofrecen espacio y una plantilla sencilla para crear tu portafolio, además de conectarte con trabajos que encajan con tus habilidades. También incluyen herramientas de seguimiento de tiempo y facturación para que gestionar tu trabajo y cobrar a tus clientes sea pan comido.
Puede que Contently no sea la mejor puerta de entrada si aún no tienes muestras de escritura para tu portafolio, pero si ya eres un escritor con algo de trayectoria y quieres llevar tu carrera freelance al siguiente nivel, es un recurso fantástico.
LinkedIn es el lugar ideal para presumir de todo lo que haces y conectar con personas con las que te gustaría trabajar.
Busca empresas en sectores que te interesen y conecta con profesionales en puestos como gestor de contenidos o responsable de marketing, que suelen ser quienes se encargan de contratar freelancers.
Establece una buena relación con tus contactos. Hazles preguntas sobre sus negocios y qué tipo de necesidades de contenido tienen. Vende tus habilidades y explica cómo podrías ayudar a que sus empresas crezcan. Eso sí, evita ser pesado o hacer spam; deja que la honestidad guíe todas tus interacciones.
LinkedIn también te permite escribir y publicar tus propios artículos. Un artículo que recibe "me gusta" y se comparte pone tu trabajo frente a una audiencia mucho mayor, a veces de miles de lectores. Esto da a conocer tu talento como escritor aún más, atrayendo nuevos contactos y posibles clientes.
5. Cuéntale a todo el mundo que eres escritor freelance
Hay muchas formas de encontrar trabajo. Con el tiempo aprenderás qué plataformas son legítimas y cuáles son solo fábricas de contenido mal pagado. Como nuevo freelancer, te enfrentarás a una pequeña curva de aprendizaje, pero con un poco de investigación y sentido común, darás con buenos recursos para trabajar.
Lo más importante cuando empiezas como escritor freelance es gritar a los cuatro vientos que estás disponible. Ya sea por el boca a boca, una publicación en Facebook o cualquier otra presencia online, cuéntale a todo el mundo a qué te dedicas. Seguro que alguien, o alguien que conoce a alguien, necesita un escritor.
6. Encuentra un espacio de trabajo adecuado

Trabajar desde casa es una idea muy romántica para los escritores freelance. Puedes trabajar en pijama, levantarte a la hora que quieras y tener la nevera llena de snacks a solo unos pasos.
Pero la realidad de trabajar en casa puede traer distracciones como los perros de los vecinos ladrando, la tentación de ver Netflix y otras cosas que pueden afectar a tu productividad.
Trabajar en cafeterías es otra idea idealizada de la vida freelance, pero también puede fallar. Tienes menos control sobre el entorno. Nunca sabes dónde te vas a sentar, qué gente parlanchina se sentará a tu lado o si el Wi-Fi se va a caer. Si eres de los que puede trabajar en medio del bullicio de una cafetería, genial, pero muchos escritores freelance necesitan un entorno de trabajo más estable.
Un espacio de trabajo dedicado te ayuda a mantenerte concentrado y enfocado en lo que tienes que lograr.
Un espacio de trabajo dedicado puede ser una habitación o un rincón tranquilo de tu casa destinado solo a escribir, siempre y cuando se sienta como una zona separada de tu espacio vital, aislada de posibles distracciones.
Los espacios de coworking también son ideales para muchos freelancers. Tener un escritorio al que acudir cada día como parte de tu rutina ayuda a la productividad. Trabajar por cuenta propia puede ser una actividad solitaria, pero ir a un espacio de coworking te rodea de personas con ideas afines que también están forjando su propio camino emprendedor. Son un lugar fantástico para hacer contactos, y puede que hasta te surjan proyectos gracias a la gente que conozcas allí.

Haz crecer tu negocio como freelance
Consigue más clientes y crea sitios web a toda velocidad. Webflow permite a los freelancers diseñar y entregar proyectos con total seguridad, manteniendo siempre el control creativo.
7. Crea un portafolio online

Aunque no hayas publicado nada fuera de tus propios blogs, tener un portafolio online es fundamental para conseguir clientes de redacción.
No hace falta que gastes una fortuna para que alguien te diseñe un portafolio de redacción. Webflow ofrece varias plantillas de portafolio que puedes usar para empezar. Por ejemplo, el portafolio online de Mighty Fine Copy, creado con Webflow, combina a la perfección un diseño visual impactante con información sobre sus dotes para la escritura.
Un portafolio online te permite mostrar tus mejores trabajos. Es mucho más fácil (y bastante más profesional) enviar un enlace a tu sitio web personal que adjuntar archivos en un correo electrónico. Además de muestras de redacción, tienes la oportunidad de contarles a tus clientes potenciales quién eres, incluir enlaces a trabajos tuyos en otros sitios y publicar tu currículum.
Si aún no tienes trabajos por los que te hayan pagado, no pasa nada. Escribe el texto para la página de inicio de un negocio imaginario, incluye ese discurso de padrino de boda que escribiste para un amigo o redacta un anuncio de televisión para una marca conocida. Muestra en tu portafolio algo que comunique tu voz y tu talento.
8. Organízate

Ser redactor freelance significa ser también tu propio gestor de proyectos. A medida que tu negocio crezca y trabajes con más clientes, necesitarás estructurar tu flujo de trabajo para tener claras todas las tareas pendientes y no perderte ninguna fecha de entrega.
Herramientas de gestión de proyectos como Evernote, Asana, Trello, monday.com y Bonsai, entre muchas otras, son fundamentales para ayudarte a gestionar tus encargos, cumplir objetivos y terminar todas tus tareas a tiempo.
Si no quieres complicarte con una herramienta de gestión de proyectos, basta con usar una agenda o un cuaderno para llevar el control de tus tareas, siempre y cuando tengas la disciplina necesaria para mantenerlo al día.
Elijas lo que elijas, busca un sistema que te facilite documentar todos los pasos de un proyecto, marcarlos como completados y no olvidarte nunca de lo que tienes pendiente.
9. Aprende a aceptar el rechazo
La escritura es un ejercicio de vulnerabilidad. Da miedo que la gente lea lo que antes solo eran pensamientos en tu cabeza y que ahora están plasmados en texto para que el mundo los vea. Es difícil no tomárselo como algo personal cuando a los demás no les gusta lo que escribimos. Todos los escritores pasan por esto al principio, viendo cada rechazo y cada nota del editor como una prueba de que son un fraude.
Publicar lo que escribes es un acto de valentía. Los únicos impostores son los que nunca le dan al botón de publicar. Terminar cualquier texto es una victoria personal.
Hay muchas razones por las que alguien podría no querer tu texto. A veces simplemente no encaja con lo que interesa a su audiencia en ese momento, o quizás ya han publicado algo muy parecido anteriormente.
Y, a veces, lo que has escrito simplemente no funciona.
No te tomes el rechazo como una derrota. Míralo como una oportunidad para pulir tus habilidades de redacción. Y ya que estamos, hablemos de otro punto que suele ser un quebradero de cabeza para los nuevos escritores: las correcciones.
10. Sé receptivo a las correcciones

“Escribir es humano, editar es divino” — Stephen King
Las palabras de Stephen King captan la esencia del proceso de escritura. Los borradores son el trabajo de una mente humana, plagados de errores, frases mal construidas y otros defectos. Un editor toma ese material en bruto y, mediante la alquimia de la edición, lo convierte en oro.
Los editores no son tus enemigos. Son aliados que transforman tu escritura en algo mucho mejor.
No veas las correcciones de un editor como un ataque personal. Tómalas por lo que son: consejos. Los editores mejoran tu trabajo al suavizar frases complicadas, te piden que aclares ideas incompletas y señalan esos malos hábitos que quizás ni siquiera sabes que tienes.
Los buenos editores están ahí para echarte una mano. Acepta sus comentarios con gratitud y haz preguntas si no entiendes por qué cambiaron algo. Y recuerda poner en práctica sus sugerencias la próxima vez que te sientes a escribir algo nuevo.
11. Consigue opiniones sobre tu escritura
Los editores son una forma de obtener comentarios sobre tu escritura. Pero recibir opiniones de personas que llevan tiempo escribiendo puede darte perspectivas más profundas sobre lo que necesitas hacer para mejorar tu trabajo.
Busca un mentor de escritura. Ellos también empezaron donde tú estás ahora. Saben lo que es trabajar con clientes y editores exigentes, y han pasado por el duro proceso de buscar trabajo. Además, a muchos escritores les encantaría compartir lo que saben para ayudar a otros a que el camino les resulte más sencillo.
Puedes encontrar un mentor de varias formas: inscríbete en un curso de escritura creativa, asiste a encuentros de escritores o conecta con autores que te gusten en redes sociales. Crea un vínculo con aquellos a quienes respetas y pregúntales si pueden ayudarte.
12. Usa aplicaciones de escritura para mejorar tu trabajo

Los comentarios de escritores y editores expertos pueden ayudarte con tus dificultades al escribir. Las aplicaciones de escritura son otra forma de perfeccionar tu oficio.
Muchos escritores usan Hemingway. La versión gratuita en el navegador señala errores gramaticales y califica la legibilidad de tu texto. Si caes en la voz pasiva, abusas de los adverbios o llenas tu escritura con estructuras de frases demasiado complejas, Hemingway te lo indicará. Solo tienes que copiar y pegar tu texto en su ventana del navegador.
Grammarly ofrece otra excelente opción para la autoedición. Esta aplicación brinda un poco más de información sobre errores gramaticales, preferencias de estilo y cómo puedes mejorarlos. La versión premium de pago desbloquea muchas más funciones, pero la versión gratuita básica ofrece suficiente utilidad para ayudarte a superar los errores comunes que puedas estar cometiendo.
Sin embargo, aplicaciones como Hemingway y Grammarly no sustituyen la edición de un profesional. Las sugerencias de estas apps no se ajustan a una guía de estilo específica, por lo que podrías terminar cambiando cosas que no necesitan ser cambiadas o eliminando la creatividad y originalidad de tu texto. Úsalas como una herramienta útil para detectar errores comunes y malos hábitos, pero sigue perfeccionando tus habilidades mediante la edición profesional y la lectura.
13. Nunca dejes de leer

Debes absorber todo el contenido que puedas. Si escribes en un blog, sentarte a leer artículos en Medium a primera hora de la mañana debería ser parte de tu rutina diaria. Si escribes para la web, deberías navegar por sitios web prestando atención al texto, a cómo está estructurado y a las llamadas a la acción. Familiarízate con el estilo de escritura que realizas. Cuanto más observes ejemplos de este tipo de escritura, más se parecerá a ella tu propia producción creativa.
Lee artículos, mira videos y escucha podcasts sobre escritura. Aprende la forma correcta de estructurar artículos, escribir titulares e implementar las mejores prácticas de SEO. Infórmate sobre lo que necesitas saber para ser un escritor profesional.
Como escritor, debes saber cómo combinar las palabras y tener la capacidad de analizar su eficacia. Mientras lees en tu día a día, presta atención a si las palabras cumplen con el propósito para el que fueron escritas.
Escucha los diálogos de una película. ¿Fluyen como una conversación natural o suenan forzados y extraños?
O mira una valla publicitaria. ¿Puedes identificar la llamada a la acción o se pierde en un montón de palabras?
Y en el libro que estés leyendo, presta atención a elementos como la voz, la estructura y la sensación emocional que evoca.
Los mismos elementos que hacen que un guion sea intrigante, un anuncio sea efectivo y una novela sea genial se aplican a toda escritura. Dondequiera que mires, encontrarás lecciones que puedes aplicar a tu propio trabajo. Cuanto más leas con ojo crítico y más entiendas qué separa una buena escritura de una mala, mejor serás en tu oficio.
Lee libros sobre escritura como Mientras escribo de Stephen King, Draft No. 4 de John McPhee o Bird by Bird de Anne Lamott. Aunque abarcan diferentes áreas, desde la no ficción hasta las novelas, encontrarás lecciones valiosas para tu propio trabajo y mucha inspiración.
No existe una única forma de alcanzar el éxito
Ser freelance significa tener el control total de tu trayectoria profesional. Lo más difícil es que tienes que descubrir cómo llegar a la meta por tu cuenta.
Lo importante es que tomes la iniciativa de buscar nuevas oportunidades, conectar con personas afines y seguir escribiendo para mejorar tus habilidades.
Alcanzarás el éxito como redactor freelance siguiendo tu propio mapa de ruta.










