Durante los últimos meses, he estado trabajando (a tiempo parcial) en un proyecto con el increíblemente talentoso diseñador Adam Ho, de Zendesk. Bautizado como Graphic Design Archive, explora 3 momentos clave en la historia del diseño gráfico para responder a la pregunta: cuando diseñamos para el futuro, ¿qué podemos rescatar del pasado?
En este artículo, explicaré el porqué del proyecto, pero no quiero quitarte más tiempo, así que échale un vistazo ahora:

En su artículo sobre su trabajo para Slack, la ilustradora Alice Lee escribió algo que realmente me llamó la atención, como observador de las tendencias en las industrias de la tecnología y el diseño digital:
Suceden cosas realmente asombrosas cuando miramos más allá de nuestros colegas, competidores e industria inmediatos en busca de inspiración para nuestras ilustraciones.
–Alice Lee, de “Dos enfoques de la ilustración”
Muy a menudo, el mundo de la tecnología parece un reciclaje constante y cíclico de cosas que ya hemos visto. Los bordes se afilan, se vuelven ángulos rectos y luego se redondean de nuevo. Los degradados van y vienen, poniéndose de moda y pasando al olvido como los puntos de color que recorren. Las marcas convergen en las fuentes sans serif como símbolo de cercanía, rompen el molde con una o dos serifas llamativas y luego regresan a la seguridad de las geometrías familiares con una velocidad que casi da latigazo cervical.
Y todo parece ocurrir casi de forma aislada, envuelto en los mitos de la disrupción y la innovación que ya están agotando a las personas —los “usuarios”— para quienes creamos.
Como si los calígrafos medievales no hubieran trazado las geometrías de la página hace siglos. Como si los chicos con chaquetas de cuero y crestas no hubieran convertido las fotocopiadoras y los cúteres en herramientas de creación mucho menos precisas, pero igual de expresivas que Photoshop, Sketch o Figma, si no más. Como si la retícula y el sueño de la comunicación universal que guían el diseño moderno no hubieran sido defendidos, explorados y, finalmente, quebrantados por los diseñadores suizos cuyo trabajo aún adorna los parques nacionales de Estados Unidos, colecciones de libros clásicos y más logotipos de los que podrías pagar.
Hoy en día, ves referencias al poder del diseño para dar forma a la política, el discurso y la cultura por todas partes. Pero, con demasiada frecuencia, esa narrativa se basa en presunciones vagas y fantasías idealistas. El diseño se lleva el crédito por logros tan inspiradores como la triunfal campaña al Senado de Alexandria Ocasio-Cortez —y la culpa, aunque sea indirectamente, por la prevalencia del “comportamiento negativo” (sus palabras) en Twitter.

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Y, sin embargo, cuando echamos la vista atrás a través de los siglos —y cuando ampliamos nuestras definiciones de lo que es un diseñador—, encontramos un sinfín de ejemplos poderosos:

- Los monjes de Irlanda, cuyos escritorios no solo produjeron algunos de los libros más bellos del mundo, sino que también preservaron muchos de los manuscritos clásicos que mantienen nombres como Platón, Aristóteles y Sócrates en nuestras mentes y labios hasta el día de hoy

- Las riot grrls, cuyos poderosos manifiestos —mecanografiados, fotocopiados y encuadernados a mano— sacaron el feminismo de la academia y de las visiones idealizadas de la rebelión de los 60 para ponerlo en manos de mujeres jóvenes de todas partes, desempeñando un papel vital en una revolución editorial que se adelantó dos décadas a LiveJournal, Blogger y Typepad

- Los educadores y tipógrafos del Estilo Tipográfico Internacional, quienes, tras una Guerra Mundial plagada de propaganda, aspiraban a “representar la información de forma objetiva, libre de la influencia de significados asociados”; un sueño que aún nos persigue en un mundo que lucha por determinar cómo pensar sobre “los medios” de los que todos formamos parte (a través de Twitter, secciones de comentarios y foros en línea)
Así que, cuando presenté la idea del Graphic Design Archive al equipo, esta pregunta era la que más me preocupaba:
¿Qué podríamos diseñar si —en lugar de mirar a nuestro alrededor para ver qué hacen nuestros colegas en busca de inspiración, en lugar de otro resumen de nuevas interacciones y animaciones ingeniosas (que, por cierto, también hacemos)— miráramos los momentos fundamentales de la historia del diseño gráfico y consideráramos qué tenían para enseñarnos?
De ahí el Graphic Design Archive, escrito por mí y creado en Webflow por el talentoso Adam Ho. Disfrútalo.











