Todos los ingenieros de Webflow somos conscientes de que nos apoyamos en hombros de gigantes, grandes mentes que nos abrieron el camino para poder ofrecer un software tan complejo como el nuestro.
Algunos de los pilares fundamentales de nuestra plataforma son proyectos de software de código abierto (OSS) creados por ingenieros talentosos de todo el mundo que donan su trabajo sin esperar mucho a cambio. Creemos que las empresas les deben a estos creadores una buena dosis de gratitud y mucho más.
Sin embargo, seamos sinceros: las razones para financiar proyectos de OSS son tan prácticas como ideológicas. Para nosotros en Webflow, si algunos de estos proyectos se abandonaran por falta de apoyo o por el "agotamiento de los mantenedores", nos costaría mucho reemplazarlos, lo que nos supondría tiempo y dinero. Nos interesa financiar los proyectos de software críticos que utilizamos, independientemente de si provienen de nuestros ingenieros o de terceros.

Hasta ahora, nuestros esfuerzos por financiar proyectos de OSS eran fruto de que Vlad (cofundador de Webflow, actual Director de Innovación y gran defensor del OSS) elegía personalmente los proyectos importantes para Webflow y establecía las prioridades de financiación. Aunque era una iniciativa nacida de la pasión, no era sostenible y no se sentía... lo suficientemente "Webflow". Así que descartamos nuestros esfuerzos de financiación y decidimos empezar de cero.
Para empezar, no somos muy partidarios de una autoridad rígida de arriba hacia abajo: nuestras decisiones diarias se basan en la colaboración y el consenso entre jerarquías. Del mismo modo, queríamos que esta iniciativa de financiación de OSS fuera un proyecto de abajo hacia arriba, nacido de la convicción de los ingenieros. Todo empezó con un mensaje en Slack.

Los resultados llegaron y, al cabo de un par de semanas, teníamos varios candidatos. Como cualquier otro proyecto verdaderamente de Webflow, terminó siendo un esfuerzo basado en datos. Teníamos un presupuesto determinado para la financiación y pensamos que dar la misma cantidad a todos los proyectos sería un desperdicio: algunos proyectos son más importantes para nosotros que otros, algunos necesitan el dinero más que otros y algunos fueron votados por más personas que otros. Decidimos que la cantidad de dinero con la que apoyaríamos a cada proyecto debía priorizarse en función de ciertos parámetros. Todo el proceso debía ser fácil de replicar en el futuro, abierto a la evolución y al cambio, además de auditable y transparente. Creamos lo que llamamos una "Matriz de Impacto" basada en los siguientes criterios:
- Relevancia para Webflow: El proyecto debe ser ampliamente utilizado o ser fundamental para las operaciones actuales o futuras de Webflow.
- Impacto de la contribución: La donación debe influir significativamente en la sostenibilidad y el desarrollo del proyecto.
- Potencial de contribución: Se da preferencia a los proyectos en los que los empleados de Webflow son o podrían ser colaboradores.
- Comunidad y mantenimiento: El proyecto debe contar con una comunidad activa y comprometida, y estar bien mantenido.
- Apoyo interno: Cuántos empleados de Webflow han marcado este proyecto como objetivo de financiación preferente.
Cada proyecto obtuvo una puntuación del 1 al 5 para cada parámetro (que a su vez tenía un multiplicador según su relevancia). Finalmente, la financiación se dividió aproximadamente en función de la puntuación final de cada proyecto.
Ya hemos comentado varios rasgos de este proyecto que consideramos muy propios de Webflow: abierto a todos, transparente y basado en datos. También creemos en los cambios incrementales y seguros. Ya no somos una pequeña startup con diez ingenieros brillantes que puede cambiar su producto en cualquier momento. Cientos de miles de personas y millones de sitios web en producción confían en que Webflow sea una plataforma fiable, y debemos honrar esa confianza en cada paso. Por eso decidimos que nuestra iniciativa de financiación de OSS debía desarrollarse de forma similar: empezamos poco a poco, asegurándonos de que otros equipos (legal, seguridad, finanzas) se sientan cómodos con ella. Cada trimestre revisaremos su éxito, su impacto y cómo se siente la gente al respecto, para luego ampliarlo o seguir experimentando. Habrá una encuesta de votación abierta de forma continua y revisaremos nuestras prioridades de financiación cada trimestre.
Al final, hemos decidido empezar a financiar 4 proyectos que consideramos importantes para Webflow:
- CodeMirror: Un excelente editor de código para la web. Crear un editor de código es difícil. Aunque otras empresas han lanzado alternativas recientemente (¡hola, Monaco!), CodeMirror sigue siendo más flexible, potente y ligero que sus competidores. Una pieza de software increíble.
- TanStack: Internamente usamos TanStack Query como biblioteca de carga de datos para nuestros endpoints REST. Además, su creador es una fuerza de la naturaleza en el mundo del OSS y merece todo nuestro apoyo.
- Emotion: Una biblioteca que nos permite implementar fácilmente CSS-in-JS en toda nuestra base de código, impulsando Spring, nuestro sistema de diseño. Lleva tiempo existiendo, está probada en combate y es muy sólida.
- Reactflow: Una biblioteca de React para crear editores basados en nodos y diagramas interactivos. La estamos utilizando internamente en algunos proyectos de los que aún no podemos hablar públicamente.
Poner en marcha este proyecto significa mucho para todos los ingenieros de Webflow y nos hace muchísima ilusión tener esta oportunidad. También nos entusiasma conocer la opinión de la comunidad. ¿Cómo financias tú los proyectos de código abierto? ¿Qué te parece nuestra propuesta? Como siempre, estamos abiertos a seguir aprendiendo y evolucionando.

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